Una esencia hidratante que ayuda a mantener la barrera cutánea.
Mi piel tiende a reaccionar de inmediato ante cualquier leve empeoramiento de su estado. Dado que suelo sufrir brotes y sensibilidad cutánea rápidamente cuando no duermo lo suficiente o estoy bajo mucho estrés, priorizo el cuidado de mi barrera cutánea. Por ello, al elegir productos para el cuidado de la piel, prefiero aquellos que sean suaves y calmantes.
La esencia que probé esta vez me pareció bastante satisfactoria. Las primeras ventajas que noté fueron su poder hidratante y su rápida absorción. Me gustó mucho cómo se absorbía suavemente al aplicarla sobre la piel, sin dejar sensación pegajosa. Aunque se absorbió rápidamente, no resecó la piel; al contrario, sentí que la hidrataba profundamente desde el interior.
Fue especialmente útil antes de comenzar la rutina completa de cuidado facial. Tras la limpieza, refinó la textura de la piel y dejó la piel seca o áspera mucho más suave. Gracias a esto, el sérum y la crema aplicados posteriormente se absorbieron mejor, y el proceso de cuidado facial fue mucho más fluido.
Lo más satisfactorio de usar este producto fue poder usarlo sin dudarlo, incluso en los días en que mi piel no estaba en su mejor estado. Incluso con la piel sensible, casi no sentía escozor ni irritación; al contrario, me proporcionaba una agradable sensación de alivio. Cuando mi piel se veía seca y áspera, la hidrataba, mejorando notablemente el aspecto de mi cutis.