Probé la vaselina protectora original porque suelo tener la piel seca. Aplicar una capa fina en las zonas secas después de lavarme la cara o ducharme me proporcionó una mayor sensación de confort. Fue especialmente eficaz en zonas que se resecan con facilidad, como los codos, las rodillas y el dorso de las manos, y también me resultó perfecta para los labios antes de acostarme. Con una pequeña cantidad se extiende fácilmente, lo que permite un uso prolongado, y me pareció un producto ideal para tener en casa y usar en cualquier época del año. Es fácil de aplicar, así que podía usarla siempre que la necesitara sin complicaciones, y era apta para toda la familia. En definitiva, fue un producto excelente para el uso diario, que proporciona una protección e hidratación constantes a la piel.