Creo que lo primero que notas que cambia en tu rostro a medida que envejeces es el volumen.
No me había dado cuenta antes, pero cuando me tomo fotos, mi frente se ve hundida y da una impresión general de cansancio, así que esta vez decidí ponerme rellenos en la frente.
Al principio, me preocupaba que fuera demasiado evidente, pero estoy muy satisfecha porque suavizó las líneas de expresión de forma natural, sin que pareciera que me había excedido. El volumen que le da a mi frente hace que mi rostro se vea más suave, ¡y me siento más joven de lo que esperaba!
Esa parte me dejó muy satisfecha, sobre todo porque la línea del perfil lateral se había perfeccionado, lo que hacía que el aspecto fuera diferente cuando me recogía el pelo.
Antes siempre pensé que los procedimientos llamativos eran los mejores, pero ahora descubro que procedimientos como este, que refinan los rasgos faciales de forma natural, son mucho más satisfactorios.
Si te preocupa tener la frente hundida o el rostro plano, como a mí, intenta pedir una consulta.