Es el relleno ideal para quienes se preocupan por tener las mejillas hundidas.
Con el paso de los años y la pérdida de peso en la cara, mis mejillas se hundieron especialmente, haciéndome parecer un esqueleto y dándome una apariencia muy angulosa. La gente a mi alrededor me decía constantemente que parecía cansada, así que busqué una solución y descubrí los tratamientos con rellenos.
Gracias a que el director lo rellenó de forma natural para que se adaptara a la forma de mi rostro, ahora el volumen está perfectamente definido. Si eres como yo y aparentas mucha más edad por falta de grasa facial o te preocupan las zonas hundidas, creo que este procedimiento de relleno es sin duda una opción muy recomendable.
Lo que más me gusta es que, al no ser una cirugía con bisturí, la carga psicológica es mucho menor, y como el procedimiento es corto, no interfiere en absoluto con la vida diaria. Recomiendo una consulta previa sobre rellenos para que no te estreses cada vez que te mires al espejo. Quedarás muy satisfecha.