La piel sensible reacciona rápidamente incluso a la más mínima irritación, lo que dificulta su cuidado. Yo también, a veces, uso productos con ingredientes activos fuertes y mi piel se vuelve más sensible. Cuando eso ocurre, siempre tengo cuidado de no cambiar ni un solo producto cosmético.
En primer lugar, creo que es importante mantener los ingredientes lo más simples posible cuando se cuida la piel sensible.
- Intento elegir productos suaves en lugar de aquellos con fragancia o alcohol, y trato de no lavarme la cara con demasiada frecuencia.
- La piel sensible suele tener una barrera cutánea débil, por lo que una hidratación constante es esencial. Para tratar la piel sensible, me resulta útil probar siempre los nuevos productos antes de usarlos y usar siempre protector solar. Con un cuidado constante, mi piel sensible mejora gradualmente.
- Cuando la barrera cutánea está dañada, la recuperación es esencial, por lo que utilizo principalmente cremas de vendaje. Evito los sérums o ampollas hidratantes.
- Cuando tu piel esté un poco mejor y necesite calmarse, una mascarilla es una buena opción. Sin embargo, las mascarillas también son irritantes, así que no las uses y usa una mascarilla de modelado.