Mi rutina de cuidado de la piel
Mi día empieza y termina con una limpieza profunda. Por la mañana, elimino ligeramente la grasa con un limpiador en espuma suave y poco irritante. Por la noche, disuelvo el maquillaje y el sebo con un aceite limpiador y luego realizo una segunda limpieza con un limpiador en espuma. Después de lavarme, afino la textura de mi piel con un tónico sin alcohol y aplico una cantidad generosa de un sérum hidratante con ácido hialurónico para hidratarla. A continuación, aplico una ampolla calmante con extracto de centella asiática para calmar mi piel y termino con una crema nutritiva. Una o dos veces por semana, uso un exfoliante para eliminar los puntos negros y las células muertas de la piel, y una vez por semana, aplico una mascarilla hidratante o calmante. Siguiendo esta rutina, he notado menos problemas en la piel y una mejor aplicación del maquillaje. La constancia es clave.