기미 생기기 전에 자외선 차단제 꼼꼼하게 바르는 것부터 실천해야겠네요!!!
Casi me desmayo cuando me miré al espejo.
Me miré al espejo y me eché a reír. Me estaba maquillando a tope para una cita a ciegas y me pareció ver polvo negro en el puente de la nariz, así que me lo rasqué con la uña. No era polvo, era una peca perfectamente definida. No podía creerlo, así que encendí la luz y me miré. Vi las manchas hasta los pómulos y me quedé en blanco. Recuerdos de mi pasado, de cuando me aplicaba protector solar con naturalidad, afirmando con seguridad que mi piel era naturalmente clara, y paseaba bajo el sol abrasador del verano sin sombrilla, pasaron ante mis ojos. Sinceramente, estas imperfecciones no aparecen de la noche a la mañana. Son solo el resultado de mis malos hábitos: exponer mi cara a la luz azul del móvil hasta el amanecer y beber café en lugar de agua. Es solo una acumulación de malos hábitos que han culminado en un día tan importante. Sé perfectamente que aplicar un solo producto para controlar las pecas justo antes de una cita a ciegas no va a producir un cambio drástico. Los cosméticos no son medicina. Sin embargo, como me da tanta vergüenza, he decidido llevar protector solar como imprescindible para salir y aplicarme con diligencia una línea blanqueadora desde el principio. No seas como yo, mírate al espejo y sorpréndete. En lugar de eso, establece estos hábitos con antelación.