욕실에서 피부를 다독다독해주는 거 정말 저한테도 힐링이에요!! 오늘도 따뜻한 물에 몸 녹이며 피곤함 싹 날리는 하루 보내세요!
Aquí hay una rutina de cuidado en casa que me ayudará a seguir adelante en una fría noche de invierno.
Es una noche nevada y el viento invernal es inusualmente fuerte afuera. Miro el reloj y ya son más de las 9:52, pero sentada, me siento un poco sola. Sinceramente, el plan de dieta que hice para Año Nuevo ya está empezando a desmoronarse. Empiezo a sentir una creciente decepción conmigo misma por todas las comidas altas en calorías que no pude resistir hoy. Para evitar que me consuman estos sentimientos de tristeza, abro el agua tibia cada noche y voy al baño. Este tiempo que dedico a masajear suavemente mi piel áspera y a despejar mi mente es realmente valioso para mí. Ver mis brazos y piernas, resecos y pálidos por el viento frío, me hizo reflexionar sobre cómo mi mente se había vuelto tan seca. Mientras elimino meticulosamente las viejas marcas de mi piel con métodos tan delicados y delicados, siento que mis pensamientos enredados también se ordenan. Esta rutina diaria, que suaviza mi piel con delicadeza en lugar de apartarla a la fuerza, se siente como un ritual que va más allá de un simple lavado y me abraza. Aunque mis propósitos de hoy hayan flaqueado un instante, en cuanto veo mi piel suave y limpia, encuentro un pequeño rayo de esperanza de poder empezar de nuevo mañana. El invierno a los 40 me cansa fácilmente, tanto física como mentalmente, pero esta rutina de autocuidado parece recargarme de energía para volver a levantarme. Si te sientes decaído, ¿por qué no pruebas una rutina de cuidado de la piel cálida y personalizada para relajarte? Tu mañana se sentirá tan ligera y fresca como tu piel.