¿Será por el aire seco del interior en invierno? El estado de mis poros por la noche es terrible.
Eran más de las 10 p. m., después de lavarme la cara, me paré frente al espejo del baño y me miré la cara con la mirada perdida durante un buen rato. Quizás fuera porque el clima había refrescado y había subido la calefacción, pero hoy los poros alrededor de mi nariz y mejillas eran especialmente visibles. No solía ser tan grave, pero ver las irregularidades de mi piel bajo las luces brillantes me dejó perplejo. Analizando la situación objetivamente, me di cuenta de que no se trataba simplemente de los poros dilatados típicos de la piel grasa causados por la producción excesiva de sebo. Más bien, los vientos fríos del invierno estaban resecando la superficie de mi piel y las fluctuaciones repentinas de temperatura estaban provocando que mi piel perdiera elasticidad, lo que resultaba en poros dilatados verticalmente. Aunque es difícil de cuantificar objetivamente, mi condición actual es una disminución significativa de la hidratación y una barrera cutánea debilitada. Pensé que había estado manteniendo diligentemente mi rutina de cuidado en casa, pero el estado de la piel de hoy fue inesperado. En momentos como estos, es crucial identificar con precisión la causa y ajustar tu rutina, en lugar de simplemente enojarte. Hoy voy a aplicar una capa de crema hidratante con ceramidas para proteger mi barrera cutánea y reponer la hidratación con ácido hialurónico en lugar de ingredientes agresivos. También subiré un poco la potencia del humidificador antes de acostarme. También recordaré llevar un diario de mi piel hoy para revisar cualquier cambio más adelante. El invierno es definitivamente una estación en la que incluso una ligera disminución en la intensidad del cuidado de la piel puede ser notable.