Cómo superar la tentación de comer bocadillos a altas horas de la noche en las noches de invierno y establecer una rutina de control del azúcar en sangre después de las comidas
Ahora mismo hace 22 grados centígrados en la sala, y tumbarme en la cama con los calcetines de dormir puestos me resulta increíblemente cómodo. Ya son casi las 11 de la noche, y tengo más antojo de bungeoppang (pan con forma de pez) que de costumbre, pero he conseguido contenerme. Si fuera la de antes, habría ido corriendo al supermercado sin pensarlo dos veces, pero últimamente intento ser lo más comedida posible por mi salud y mi piel. Es cierto que el invierno reduce el movimiento, pero mi apetito parece aumentar. Sobre todo después de comer, me di cuenta instintivamente de que mi control de azúcar estaba en apuros, sobre todo cuando de repente me entró el sueño. Al analizar detenidamente lo debilitantes que eran los picos de azúcar, me di cuenta de que no podía quedarme sentada. Así que últimamente he cambiado mi orden de comida y he adquirido el hábito de no acostarme justo después de comer. De hecho, he cambiado por completo mi estilo de vida, incluyendo productos beneficiosos como Cutslin Anti-Spike. Antes perdía horas tumbada después de comer, pero ahora que la somnolencia ha disminuido considerablemente, estoy aprovechando las noches de forma mucho más eficiente. Aunque no sea solo para bajar de peso, controlar los niveles de azúcar en sangre es esencial, no opcional, para mantener un estado de salud constante a diario. Terminaré esta noche con buen pie, imaginando mi cara en el espejo mañana por la mañana sin hinchazón. Espero que tengan una noche cálida y superen la tentación de picar entre horas.