Mi rutina personal de blanqueamiento para la piel opaca del invierno
Son más de las 11 de la mañana y siento la cara reseca, quizá por la calefacción. Hoy tengo la garganta especialmente congestionada, así que me arrepiento de llevar un jersey de cuello alto. Me miré al espejo y me sorprendió ver que mi tez es más oscura que mi ropa. Ver cómo aparecen las manchas una a una me hace darme cuenta de lo mucho que he descuidado mi piel. Sinceramente, he descuidado mi rutina de cuidado facial en invierno porque pensaba que la luz del sol era demasiado débil, pero ahora es el momento de una rutina blanqueadora como Dios manda. Por ahora, he empezado con mi ampolla de vitamina C de alta potencia. Me preocupa la irritación, pero prefiero sentir un ligero escozor que una tez apagada. La clave de mi rutina blanqueadora, según mi evaluación crítica, es la hidratación. Una sobredosis de ingredientes blanqueadores puede resecar aún más la piel, así que siempre me aplico una mascarilla de tela con ingredientes blanqueadores dos veces por semana, seguida de una crema muy hidratante. Ahora que tengo más de 40 años, recuerdo cada vez que un tono de piel claro luce mucho más lujoso que un maquillaje recargado. A partir de hoy, seguiré esta rutina blanqueadora sin falta. En lugar de depender de productos llamativos, me centraré en los ingredientes y en iluminar mi cutis. Les animo a que se miren objetivamente en el espejo. El tiempo lo es todo en el cuidado de la piel.