Mirando mi piel limpia en el espejo, comparto una historia sobre mi pequeña rutina de blanqueamiento.

Son más de las 10 de la noche y el viento fuera de la ventana es inusualmente frío. Estoy comiendo una mandarina bajo la manta calentita con el humidificador encendido, y de repente recuerdo algo que me dijo una amiga ese mismo día. Sonrió y me felicitó, preguntándome cómo me había aclarado la piel y si había usado algún buen producto últimamente. Esas palabras amables, de alguna manera, me levantaron la autoestima y me animaron todo el día. De hecho, antes estaba tan estresada que me daba miedo mirarme al espejo porque mi piel se apagaba rápidamente con el viento frío y la calefacción. Así que empecé una rutina de blanqueamiento dedicada, y estoy encantada de que mis esfuerzos finalmente estén dando sus frutos. La esencia de esta rutina de blanqueamiento, que llevo siguiendo con ahínco durante más de un mes, no es una técnica compleja. Es simplemente un conjunto de pasos sencillos y meticulosos: después de lavarme la cara, me aplico meticulosamente una ampolla de vitaminas y, antes de acostarme, una mascarilla para reponer mi piel de hidratación y vitalidad. Con la llegada del fin de año, siento una gran calma, y ​​el simple acto de cuidarme es, en sí mismo, una fuente de gran sanación. Si alguien se siente frustrado por su tez sombría en el espejo, le animo a crear una rutina de blanqueamiento que le convenga, empezando ahora mismo. Espero que todos puedan experimentar esa maravillosa sensación de sonreír levemente al mirarse al espejo en esta noche tan especial. Puede que haga frío afuera, pero les deseo a todos una noche cálida y radiante.

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comentario 1
  • 눈물나는하이비스커스K1765097214484
    와 피부 맑아졌다니 부러워요~~