Me miré al espejo y me molestaron tanto los puntos negros en mi nariz que inconscientemente los apreté con las uñas.
En ese momento, me pareció genial ver cómo salía el sebo, pero al día siguiente tenía la nariz roja como Rodolfo y pelada.
Los poros también eran más grandes y visibles. Era tan frustrante que quería romper el espejo.
Después de que una amiga que va al dermatólogo me regañara, cambié al aceite limpiador que ella me recomendó.
Ciertamente las opiniones de los expertos son diferentes.
Si te pones el aceite en la cara y lo haces rodar lentamente durante unos 5 minutos, el sebo que estaba atascado saldrá como gránulos reales.
Es tan refrescante, no irrita y mi nariz se siente tan suave que he tirado todas mis compresas y extractores nasales.
Mi amiga dijo que nunca debes forzar la salida del sebo.
Dicen que si lo derrites y lo retiras con cuidado, los poros no se agrandarán y la piel no se dañará.
No te arruines la cara apretándola como yo. Prueba con aceite. Es muy efectivo, ¡así que te lo recomiendo muchísimo!