Últimamente, con la gran oscilación térmica diaria y las transiciones estacionales secas, a menudo siento que mi piel se deteriora. Por eso presto especial atención a mi cuidado en estas épocas. Después de lavarme la cara, inmediatamente me aplico un tónico hidratante y luego una ampolla o crema hidratante ligera para prevenir la sequedad. También me aseguro de aplicar protector solar cuando salgo. Es un pequeño hábito, pero seguir estas rutinas de cuidado de la piel de forma constante me ha ayudado a sentirme menos sensible. Si últimamente sientes la piel escamosa, podría ser buena idea empezar por hidratarla.