Al aplicar productos básicos para el cuidado de la piel, extienda la aplicación hasta el cuello.
Si bien solemos cuidar meticulosamente la piel del rostro, a menudo descuidamos el cuello. Sin embargo, el cuello tiene menos glándulas sebáceas y una capa de piel más fina que el rostro, lo que lo convierte en una zona donde el envejecimiento progresa más rápidamente. Dado que las arrugas del cuello no desaparecen fácilmente una vez formadas, la prevención es fundamental. Al aplicar productos básicos para el cuidado de la piel, no se limite al rostro; en su lugar, utilice cualquier residuo que quede en sus manos o aplique una cantidad aparte en todo el cuello con movimientos ascendentes de abajo hacia arriba. Debe aplicar abundantemente no solo crema hidratante, sino también protector solar en el cuello antes de salir al aire libre para mantener la elasticidad y prevenir la pigmentación. Es esencial desarrollar el hábito de un cuidado diario constante, tratando el cuello como una extensión del rostro.