Sombreros y gafas de sol para la protección física contra los rayos UV al salir.
Si bien el protector solar es fundamental para el cuidado de la piel, la protección química por sí sola tiene sus limitaciones. Es esencial combinarlo con protección física, como el uso de sombreros y gafas de sol, especialmente cuando el índice UV es alto. Un sombrero de ala ancha protege no solo el rostro, sino también el cuero cabelludo y detrás de las orejas, zonas donde a menudo se olvida aplicar protector solar.
Además, dado que la piel alrededor de los ojos es muy fina y envejece con mayor rapidez, es fundamental usar gafas de sol con protección UV para prevenir directamente el fotoenvejecimiento. Esto es muy eficaz no solo para prevenir pecas e imperfecciones, sino también para proteger la vista y evitar arrugas alrededor de los ojos. El hábito de aplicar una capa adicional de protección solar sobre el protector solar ralentizará considerablemente el proceso de envejecimiento de la piel.