Rutina para el cuidado de la piel resistente al sol
Al sumergirme en el agua del mar y surfear olas bravas cada fin de semana en medio de una intensa salinidad, mi piel sufre graves daños debido a la alta salinidad y a los rayos UV reflejados por la superficie marina. Sigo rigurosamente mi rutina de cuidado de la piel estacional para protegerla y restaurarla de los estímulos externos. El paso más básico de mi rutina es enjuagar suavemente la sal con un limpiador ligeramente ácido, en lugar de un limpiador en espuma convencional, inmediatamente después de salir del mar. Tras la ducha, sigo fielmente mi rutina aplicando generosamente una esencia fortalecedora de la barrera cutánea con pantenol en el rostro y el cuello para reparar el estrato córneo dañado. Dado que el agua del mar y los fuertes vientos resecan rápidamente la piel, la falta de hidratación inmediata e intensiva puede provocar un envejecimiento prematuro de la piel. Si disfrutas de los deportes acuáticos, te recomiendo encarecidamente que incorpores este tipo de cuidado sistemático a tu rutina.