Hay días en que mi piel me avisa enseguida al mirarme al espejo por la mañana. Hoy, noté una sequedad inusual. No era tanto que me sintiera mal, sino más bien como si el cansancio del día anterior aún persistiera. Sentí la piel un poco tirante después de lavarme la cara, pero, por otro lado, los granitos estaban calmados. Esto me hace pensar que mi piel, al fin y al cabo, solo está sobreviviendo al día.
0
0
comentario 0