Cómo evitar que tu piel se reseque durante los cambios de estación.
Durante el cambio de estación, es común que la piel se reseque o pique repentinamente. En estos casos, es importante mantener la rutina habitual en la medida de lo posible, en lugar de añadir nuevos productos. Lo mejor es lavarse la cara brevemente con agua tibia y usar un limpiador suave. Tras el lavado, se debe aplicar crema hidratante en los tres minutos siguientes para evitar la evaporación de la humedad.
Además, dado que la piel se vuelve sensible con facilidad en días con grandes diferencias de temperatura entre el interior y el exterior, es recomendable estabilizar la temperatura de la piel antes de lavarse la cara inmediatamente después de salir. Simplemente siguiendo estas recomendaciones básicas se puede reducir la sensibilidad cutánea.