Siga el cronograma recomendado por los expertos.
Dado que el tratamiento con láser es un proceso que induce la regeneración al causar daños microscópicos en la piel, es absolutamente necesario que la piel tenga tiempo para recuperarse.
Si recibes tratamientos con mayor frecuencia que el intervalo recomendado por el deseo de obtener resultados rápidos, la barrera cutánea puede debilitarse y volverse sensible, lo que podría provocar enrojecimiento o inflamación crónica.
Por el contrario, si el ciclo se alarga demasiado, disminuye la continuidad del procedimiento, lo que dificulta observar los efectos esperados.
El ciclo de tratamiento sugerido por los expertos es el intervalo óptimo desde el punto de vista científico, considerando el ciclo de regeneración de la piel y la intensidad del láser, por lo que seguirlo estrictamente es el camino más corto para mejorar la salud de la piel sin efectos secundarios.