Le doy a mi piel un día de descanso cada fin de semana.
Como uso maquillaje y salgo mucho entre semana, siento que mi piel está constantemente irritada. Por eso, planeo dedicar al menos un día del fin de semana a que mi piel descanse.
En estos días intento no usar maquillaje lo menos posible. Si no tengo planes, solo me aplico protector solar y un labial ligero, y disfruto del día sintiendo que le doy un respiro a mi piel, jaja. La verdad es que me siento mucho más tranquila simplemente eliminando muchas cosas.
También simplifico mi rutina de cuidado facial. No uso muchos productos funcionales y me centro principalmente en la hidratación. Como lo considero un día para que mi piel descanse, termino siguiendo una rutina menos agresiva.
También intento dormir un poco más los fines de semana. He notado que recuperar el sueño perdido durante la semana influye mucho en el estado de mi piel la semana siguiente. Me doy cuenta cada vez de lo importante que es dormir bien.
Cuidar mi piel de esta manera, dándole un día de descanso, parece funcionarme bastante bien. Cuidarla bien todos los días es bueno, pero creo que también es necesario tomarse un respiro de vez en cuando, jaja.