¿Son los dispositivos de belleza tan efectivos como los tratamientos profesionales?
Hoy en día hay muchísimos anuncios de aparatos de belleza, así que quizás por eso me atraen tanto los dispositivos para el cuidado en casa, jaja. Ir al dermatólogo o a una clínica estética cada vez es caro y difícil encontrar tiempo, así que el hecho de poder cuidar mi piel cómodamente en casa me resulta muy atractivo.
Pero ahora que estoy pensando en comprar uno, el precio del dispositivo es bastante elevado y dudo que sea tan efectivo como un tratamiento profesional. Los anuncios afirman que los poros se cierran y la elasticidad se recupera con solo unos pocos usos, jaja. ¿De verdad los dispositivos de baja potencia para uso doméstico pueden reemplazar los láseres de los hospitales o los equipos profesionales?
Algunas personas lo recomiendan, diciendo que si se usa con constancia, se nota una clara mejora en la textura de la piel y una tez más luminosa. ¿Es eso cierto?