Dejar de apretar el sebo mientras te miras al espejo
Al mirar a través de una lupa o un espejo de lectura, se pueden ver con claridad incluso el sebo y los poros más pequeños que normalmente son invisibles, lo que hace imposible apartarse del espejo.
Finalmente, las personas terminan extrayendo el sebo a la fuerza con las manos o con un extractor; si se aplica una presión excesiva durante este proceso, la barrera cutánea se rompe y el tejido que rodea los poros se daña.
Además, las bacterias de las manos pueden penetrar y empeorar, convirtiéndose en infecciones secundarias o acné pustuloso, y
En casos graves, los poros pueden agrandarse de forma permanente o pueden quedar cicatrices rojas.
Para proteger tu piel, evita mirarte en los espejos y, para eliminar el sebo, abre los poros con una toalla tibia y disuélvelo suavemente.