Reseña tras 3 meses de limpieza facial con agua por las mañanas: ¡Me di cuenta de que un limpiador en espuma ligeramente ácido no siempre es la solución!
Solía lavarme la cara todas las mañanas con un limpiador suave de pH neutro para eliminar el exceso de grasa. Sin embargo, la tirantez en las capas profundas de mi piel no desaparecía del todo, así que me armé de valor y cambié mi rutina a un simple enjuague con agua tibia por las mañanas. Los primeros días, sentía que mi piel no quedaba lo suficientemente limpia y me dejaba una ligera sensación de incomodidad, pero después de tres meses, sorprendentemente, la tirantez desapareció por completo. Quizás porque se conservó mi barrera natural de grasa, ¡el exceso de grasa en la superficie disminuyó! A menos que tengas piel grasa con una zona T muy propensa a la grasa, te recomiendo encarecidamente lavarte la cara con agua por la mañana. ¡Es la mejor manera de proteger la barrera cutánea sin gastar mucho!