Mi piel se pone fatal justo antes de que me venga la regla.
Como siempre, cuando se acerca mi periodo, mi piel empieza a dar las primeras señales. Mi rostro, que normalmente es seco, se vuelve increíblemente graso por la tarde y siento que mis poros se han duplicado de tamaño. Sobre todo, me han salido tres granos quísticos grandes alrededor de la barbilla, y me duelen tanto que lloro con solo tocarlos al lavarme la cara. Aunque sé que es por las hormonas, la depresión que siento cada vez que me miro al espejo es tan intensa que fácilmente se malinterpreta. Cuando intento cubrirlos con maquillaje y corrector, solo se notan más y empeoran, así que hoy fui a trabajar solo con protector solar. Deberían desaparecer solos en unos días, pero hasta entonces, debo aguantar evitando tocarlos con las manos para prevenir cicatrices y aplicándome parches calmantes o cambiándolos con frecuencia.