Últimamente, al mirarme en el espejo, noté que mi mandíbula y mi cuello se veían diferentes a como eran antes, así que empecé a reflexionar sobre mis hábitos de vida.
Ahora que lo pienso, paso muchísimo tiempo mirando el móvil todo el día.
Así que últimamente estoy intentando deliberadamente mantener una buena postura.
Intento mantener la espalda recta incluso cuando estoy sentado, y procuro sostener el teléfono a la altura de los ojos siempre que sea posible.
Al principio me resultaba incómodo, pero a medida que fui prestando más atención poco a poco, noto el cuello menos rígido y mi postura parece haber mejorado en comparación con antes.
Me estoy dando cuenta de que incluso un pequeño hábito puede afectar las líneas de expresión de tu rostro o tu estado de ánimo en general.
El cuidado de la piel es importante, pero parece que todo tu estilo de vida está interconectado.