Invertir en la belleza interior en lugar de en cosméticos.
Durante meses sufrí de un sinfín de puntos blancos y acné pustuloso alrededor de la barbilla y la boca, sin importar cuántos cosméticos caros usara ni cuántas extracciones me hiciera el dermatólogo. Justo cuando sentía que estaba echando agua en un pozo sin fondo, de repente me di cuenta de que necesitaba arreglar mi interior en lugar de mi exterior. A partir de entonces, reflexioné sobre mis hábitos alimenticios y comencé un reto de belleza interior de exactamente 30 días.
Hay exactamente tres cosas que practiqué a fondo durante un mes.
1. Eliminar el jarabe de maíz de alta fructosa (azúcares): Dejé de tomar por completo los lattes de vainilla y los refrescos que solía tomar a diario y los reemplacé por té de habas o agua natural. Pude comprobar personalmente que el azúcar causa inflamación en el cuerpo.
2. Tomar probióticos y glutatión: Como creo que la salud intestinal está directamente relacionada con la piel, me aseguré de tomar probióticos con el estómago vacío por la mañana.
3. Reducción del consumo de harina: Limité mi consumo de comida a domicilio y pan de 3 o 4 veces por semana a una vez por semana o menos.
Los resultados fueron asombrosos. Aunque solo usé la crema hidratante común que uso habitualmente, sorprendentemente, la cantidad de nuevos brotes disminuyó notablemente a partir de la segunda semana. Ahora, un mes después, la textura irregular que tenía antes ha desaparecido y recibo comentarios de que mi cutis está más uniforme. Nunca olvides que tu piel es un espejo que refleja no solo lo que te aplicas, sino también lo que comes.