Recomiendo el estiramiento linfático para una mejor tez 👍
He comprobado personalmente que la piel está conectada con la circulación sanguínea general. En concreto, cuando tengo el cuello y los hombros muy tensos, el flujo sanguíneo hacia el rostro se bloquea, lo que provoca que mi tez se vea apagada y que mi cara se hinche con facilidad. Por eso, me aseguro de estirar el cuello y los hombros durante unos 10 minutos al día. Relajar los músculos trapecios y estimular los ganglios linfáticos marca una clara diferencia en la rapidez con que desaparece la hinchazón facial.
Después de estirar, siento que mi rostro adquiere un ligero rubor y mis productos de cuidado facial se absorben mucho mejor. Hacer un poco de ejercicio antes de arrastrar mi cuerpo agotado hasta el tocador después del trabajo es prácticamente un tónico para mi piel. Desde que me di cuenta de que mi piel solo necesita descansar cuando mi cuerpo está relajado, se ha convertido en un imprescindible en mi rutina.