Quedé satisfecha porque, al mirarme la piel unos días después del procedimiento, en lugar de inmediatamente después, la noté un poco más suave y mis poros parecían menos visibles. ¡Sin duda, tener fotos facilita la comparación posterior!
Creo que sería mejor hacerlo de forma constante en lugar de parar después de una sola sesión, así que planeo hacerme algunos tratamientos más mientras controlo el estado de mi piel :)