¿Qué es más difícil de soportar, un dolor punzante que te cala hasta los huesos o la sensación de recibir una descarga eléctrica por el calor?
Desde hace algún tiempo, cada vez que me miro al espejo, veo que mis mejillas están caídas, así que he estado dudando muchísimo sobre si pedir cita en InMode o no.
Busqué reseñas y vi que algunas decían que la sensación de quemazón en la piel se debe a que la punta se calienta muchísimo al contacto durante el procedimiento, en lugar de ser simplemente doloroso. Eso me asustó mucho. He oído que algunas personas sufrieron ampollas en la cara o quemaduras, así que ¿es solo cuestión de suerte? Dicen que comprueban la temperatura en la pantalla del aparato antes de introducirlo, pero me aterra que si el médico lo introduce sin cuidado, pueda ocurrir algo muy grave.
He oído que el dolor en sí es completamente diferente al de un pinchazo agudo. Entre el dolor de un golpe contra el hueso y la sensación de calor intenso, ¿cuál es más difícil de soportar? Me pregunto si es tolerable.