Lo que me da pavor del cambio de estación es que mi piel cambia muchísimo. No solo se nota a simple vista, sino que también es un problema psicológico, con la sequedad y el picor. ¿Soy la única?
En primavera, sufrí por el polen y el polvo fino, pero en verano hizo tanto calor que se me obstruyeron los poros, y en otoño mi piel empezó a resecarse. Ahora, con la llegada del invierno, intento equilibrar la hidratación de mi piel debido a la sequedad extrema. Sin embargo, parece que la hidratación no es tan efectiva como quisiera, quizás por las células muertas. Creo que la exfoliación es clave. Es difícil ir al dermatólogo o a una tienda de cosmética cada vez que quiero exfoliarme, así que me interesa saber cómo se exfolian otras personas en casa. Si tenéis algún buen consejo, ¡compartidlo!