Una mirada y cuidado de la piel bajo la luz del sol junto a la ventana.
El fin de semana pasado, visité una pequeña galería en el centro de la ciudad para encontrarme con viejos amigos del instituto. La brillante luz de la tarde era realmente preciosa, y al mirarme el reflejo de mi rostro junto a las obras de arte en la pared, pude ver claramente las huellas del paso del tiempo. De joven, confiaba en mi tez natural y era bastante indiferente, pero ahora sentía una extraña urgencia, preguntándome si ya era hora de empezar a prestar más atención a mi rutina de cuidado de la piel. Últimamente, he estado viendo líneas de expresión alrededor de los ojos y mi piel no es tan elástica como antes, así que mirarme al espejo a veces se siente extraño. Me encantaría cuidar mi piel con esmero todos los días, pero sigo posponiéndolo, usando mi apretada agenda como excusa. Aun así, creo que todos queremos envejecer con gracia. Quizás por eso creo que cultivar la salud interior, en lugar del glamour exterior, es el verdadero camino hacia el amor propio. Tengo curiosidad por saber cómo gestionas tu rutina diaria de cuidado de la piel, dedicada exclusivamente a ti misma. Aunque no sea un secreto especial, ¿podrías compartir algunos pequeños hábitos cotidianos que te ayuden a purificar la mente? Creo que cada consejo me será de gran aliento y sabiduría. Les deseo a todos un día cálido y lleno de paz.