El cuidado de la piel es importante, pero creo que tus hábitos de vida diarios tienen un gran impacto.
He notado un aumento notable de problemas en la piel durante épocas de mucho estrés.
En particular, sentí el mayor cambio en los hábitos alimentarios.
Cuando comes comida instantánea o bocadillos a altas horas de la noche con frecuencia, puedes desarrollar brotes en el mentón o la frente, pero si comes principalmente verduras y proteínas, tu piel lucirá mucho más estable.
Además, cuando no me molesté en aplicarme protector solar porque era demasiado molesto, mi tono de piel rápidamente se volvió opaco.
Últimamente, he adquirido el hábito de aplicarme siempre protector solar incluso si solo voy a salir por poco tiempo, y de lavarme la cara inmediatamente cuando llego a casa.
Cada vez me doy más cuenta de que estas pequeñas decisiones pueden tener un gran impacto en el estado de mi piel.