Proponemos una solución de 3 pasos para el tratamiento de los puntos negros.
1. No apriete demasiado fuerte (aceite con aceite)
Extraer el sebo a la fuerza con las manos o con tiras nasales puede dilatar los poros y dañar la piel. El método más seguro es disolver el sebo con aceite limpiador. Aplica el aceite sobre el rostro seco y masajea suavemente alrededor de la nariz durante 1 o 2 minutos; luego, añade agua para emulsionar el aceite.
2. Exfoliación regular (con ingredientes BHA)
Si los poros se obstruyen con células muertas, el sebo no puede salir y se acumula, formando puntos negros. Prueba a usar un tónico o esencia que contenga BHA (ácido salicílico), un ingrediente exfoliante liposoluble. Penetra profundamente en los poros para suavizar el sebo endurecido.
3. Llénalo hasta donde lo vaciaste (Humedad calmante)
Una de las razones de la secreción excesiva de sebo es que la piel produce más grasa para protegerse cuando está seca. Después de lavarte la cara, hidrátala bien con un gel hidratante ligero o una mascarilla calmante. Bajar la temperatura también ayuda a cerrar los poros.