¡Baja la temperatura de tu piel! Una rutina matutina para una aplicación de maquillaje perfecta.
Con la llegada de la primavera y el rápido aumento de las temperaturas diurnas, siento que se me calienta la cara y se me dilatan los poros incluso después de un paseo corto. ¿Sabes cómo la base de maquillaje se cuartea y se deshace enseguida cuando tienes la cara caliente? Por eso me esfuerzo tanto por bajar la temperatura de mi piel cuando me preparo para salir, jaja. Cuando me ducho por la mañana, nunca dejo que el chorro de agua caliente me dé directamente en la cara; en cambio, después de ducharme, me lavo la cara por separado con agua tibia en el lavabo. Además, como el aire caliente del secador reseca la piel, me aplico una capa generosa de gel de aloe vera frío por toda la cara a modo de mascarilla mientras me seco el pelo. Una vez que el pelo está seco, retiro suavemente el gel restante con un disco de algodón antes de empezar con la base de maquillaje. Como la temperatura de mi piel ha bajado considerablemente, el maquillaje se aplica muy bien y la piel se siente increíblemente firme y flexible. ¡Recomiendo encarecidamente este método a cualquiera que se preocupe por sus poros!